¿Y cuando se acabe el petróleo qué? Arabia Saudí trata de adelantarse a ese momento con la aprobación por parte del Gobierno del “Proyecto de la Visión de Arabia Saudí 2030”, un plan que busca reducir la dependencia del petróleo a través de la diversificación de las inversiones y fuentes de ingresos. El reino obtiene el 70 por ciento de sus ingresos de la venta de un crudo que en pocos meses ha pasado de los 100 dólares el barril a poco más de 40, un duro golpe a las arcas de un país que ha registrado un déficit récord.

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El Gobierno está presidido por el rey Salman bin Abdelaziz, pero el encargado de poner en marcha las medidas necesarias para reducir esta dependencia del petróleo es el Consejo de Asuntos Económicos y Desarrollo, encabezado por el segundo príncipe heredero y actual ministro de Defensa, Mohamed bin Salmán, el auténtico hombre fuerte y de futuro en Arabia Saudí. El conocido como el “ministro de defensa más joven del mundo” a sus 31 años, ofreció una entrevista a la cadena Al Arabiya, propiedad de la corona, en la que reconoció que “tenemos una adicción al crudo, es peligroso, ya que ha retrasado el desarrollo de otros sectores” y adelantó que un plazo de cuatro años el país comenzará a dejar de ser dependiente de la producción de crudo.

Venta de parte de Aramco

El vicepríncipe adelantó un par de detalles del plan maestro en el que trabaja. Para empezar, planteó la posible venta de hasta un cinco por ciento de las acciones de la petrolera estatal Aramco y sus empresas filiales y la salida a Bolsa de la firma. Esta medida les permitiría “establecer un fondo soberano de 2 billones de dólares con parte de los activos que se obtendrán de la venta de esta pequeña fracción” de la empresa, según los cálculos de un Bin Salman para quien el futuro de Aramco pasa por quedar “sometida al control de los bancos y de todos”. Para analistas económicos como Nathan Hodson, de a Universidad de Princetown, “no hay duda de las intenciones de transformación económica por parte de las autoridades, pero las cuestiones importantes son hasta dónde pueden llegar realmente y con qué rapidez”, según destaca en un comentario para la misma cadena Al Arabiya.

El ministro de Defensa es el principal impulsor de la intervención militar del país en la guerra de Yemen, donde Arabia Saudí combate contra los rebeldes hutíes, a quienes acusa de estar al servicio de Irán, el gran enemigo regional. En el “Proyecto de la Visión de Arabia Saudí 2030” también hay espacio para la industria armamentística ya que “es ilógico que seamos el tercer o cuatro país del mundo en gasto militar y no poseamos una industria militar”. Con la diversificación de la economía la corona espera también la disminución de la tasa actual de paro del 11,6 por ciento al 7 por ciento y una mayor participación de la mujer en el mercado laboral, según los detalles adelantados a lo largo de la entrevista por el hombre fuerte del país.

 

*Publicado en los diarios de Vocento el 26-04-2016