Después de 34 años de enemistad, las relaciones entre Estados Unidos e Irán viven días de inusual optimismo para escándalo de Israel donde no se fían de Hasán Rohani, un “lobo con piel de cordero”, según la prensa judía. Barack Obama telefoneó a Hasán Rohani, y John Kerry y Javad Fazdy, responsables de Exteriores, protagonizaron en Nueva York el encuentro de más alto nivel entre representantes de estos países desde que el 4 de noviembre de 1979 un grupo de estudiantes iraníes ocupara la embajada estadounidense en Teherán y tomara a 52 rehenes. Desde entonces, la embajada permanece cerrada y sólo se han producido encuentros puntuales en determinados foros internacionales, los más importantes a petición de Washington para cerrar las guerras en Irak y Afganistán, conflictos donde la participación indirecta de Irán, fronterizo con ambos, ha sido clave. Ahora las cosas han cambiado y son los iraníes, que juegan también un rol fundamental en Siria como únicos aliados regionales de Bashar Al Assad, los que dan el primer paso debido al alto precio que está pagando el país por las sanciones impuestas por EE.UU y la Unión Europea a causa de su programa nuclear.

24 horas después de una reunión “constructiva”, según Zarif,  en la que la república islámica mostró un “cambio de tono”, en palabras de Kerry, empezó el periodo de “meses, no años”, según el plazo marcado por el presidente Rohani en una entrevista concedida a The Washington Post, para solucionar la crisis nuclear. Representantes de Irán y la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) se vieron las caras en Viena para cerrar un plan detallado de inspecciones del programa nuclear. La cita acabó sin acuerdo, pero con el compromiso de un nuevo encuentro el 28 de octubre. La norma habitual en los encuentros que se han producido en los últimos años entre los enviados de Teherán y el Grupo del 5+1 (formado por Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China, Francia y Alemania).

Historia de dos repliegues

Los planes de repliegue de Estados Unidos de las guerras de Irak y Afganistán no se pusieron en marcha hasta que dieron su brazo a torcer y negociaron con enviados de Irán. En mayo de 2007 el entonces portavoz de Exteriores iraní, Mohammad Ali Hosseini, anunció que “tras consulta formal al gobierno iraquí, Irán ha acordado iniciar un diálogo con Estados Unidos a fin de reducir el dolor y los sufrimientos del pueblo de Irak, de sostener a su gobierno y de mejorar la seguridad en el país”. El 27 del mismo mes Hassan Kazemi y Ryan Crocker, embajadores en Bagdad de ambos países, se reunían en un lugar secreto para romper con veintisiete años de aislamiento diplomático. Ese paso de la administración de Mahmoud Ahmadineyad fue duramente criticado por los sectores más conservadores del régimen islámico. El clérigo ultraconservador Seyyed Ahmad Jatami, manifestó que “la postura de no negociar con EEUU forma parte del ideario del Gran Imán (Jomeini) y todo aquel que hable en las actuales circunstancias de mantener negociaciones con Washington estará atentando contra los elevados ideales del Imam.”

Dos años más tarde, en marzo de 2009, fue el también portavoz de Exteriores, Hasán Qashqavi, quien adelantó que Irán aceptaba la invitación de Hillary Clinton para tomar parte en la cumbre internacional sobre Afganistán de La Haya. Por primera vez se invitaba a la república islámica a un foro de estas características y el discurso de Teherán fue muy valorado por Clinton. Entonces se produjo un “breve y cordial” encuentro de Richard Holbrooke, embajador extraordinario para Afganistán y Pakistán, con el viceministro de Exteriores iraní, Mohamed Medhi Akhunzadeh. Menos de dos años después Barack Obama anunció el inicio del repliegue que entra en sus últimos meses.

Ahora el diálogo comienza a la sombra del acuerdo entre rusos y americanos para el desarme químico de Siria, el primer paso serio de la comunidad internacional para buscar una salida al conflicto que sufre el país árabe. Un paso en el que Teherán también ha jugado un rol decisivo.

*Parte del artículo aparecido en los diarios de Vocento el 28-09-2013