TEHERÁN. Ali Akbar Javanfekr ha perdido “varios kilos” durante su paso por la prisión de Evin, en Teherán. Hombre de confianza del ex presidente Mahmoud Ahmadineyad, de quien sigue siendo asesor personal, se siente víctima de la guerra interna en el núcleo conservador del régimen. Hasta 2012 fue máximo responsable la agencia oficial Irna y director del diario ‘Irán’, cuando le condenaron a dos penas de seis meses y un año de cárcel por la publicación de un suplemento sobre el uso del hyjab y por insultar al Líder Supremo, “una gran mentira como sabe cualquier persona que me conozca”. Las penas también incluyen ocho años de inhabilitación para desempeñar su profesión como periodista en Irán. Un problema de salud le permitió abandonar la prisión y cumple la recta final de su condena en su domicilio, pero no puede salir del país. Javanfekr desempolva su español –estuvo en Madrid en dos etapas diferentes como responsable de la agencia Irna- para conceder esta entrevista en el centro de Teherán.

Ali Akbar Javanfekr en su despacho del centro de Teherán (M.A)

-A su salida de la cárcel ha encontrado un nuevo Gobierno, ¿nota la diferencia?

-Llevan solo seis meses y no voy a meterme con su gestión porque no quiero dar excusas para que luego nos culpen de su fracaso, pero dentro de Irán no observo cambios. Son ellos quienes echan la vista atrás y nos acusan de todos los problemas para justificar su incapacidad.

-Después de 35 años Irán negocia con EEUU, ¿se lo puede creer?

-El acuerdo nuclear no es algo novedoso, Mohamed Jatami hizo algo parecido y ya vimos como terminó. Para Washington el tema atómico es sólo un pretexto para mantener el enfrentamiento, ahora que hay un pacto sacarán nuevas excusas para no levantar del todo el embargo. No hay sinceridad por parte estadounidense y pensamos que Rohani ha vendido muy barato el pacto con Occidente. Los iraníes hemos trabajado muy duro para llegar a este punto de adelanto nuclear.

-¿Podrá Rohani ganarse el favor del núcleo duro del régimen?

-En las manifestaciones que recorrieron el país con motivo del 35 aniversario de la revolución se vio lo que demanda el pueblo. La gente está descontenta porque se siente engañada por EEUU y sus amenazas. Nos dejaron fuera de la conferencia de paz de Siria, repiten que tienen todas las opciones sobre la mesa… Si fueran inteligentes, los americanos aprovecharían esta gran oportunidad. El problema añadido de Rohani (18,6 millones de votos en 2013) es que, a diferencia de Ahmadineyad (25 millones de votos en 2005), no tiene base popular.

-Tras la salida del ex presidente, ¿ha terminado la lucha interna dentro de la cúpula conservadora del régimen?

-Es un conflicto político y personal que se remonta a las elecciones de 2005. Ahmadineyad salió de la alcaldía de Teherán y venció como candidato principalista (corriente conservadora) frente al gran favorito de esta misma corriente, Alí Lariyani, actual presidente del parlamento. Tenemos maneras distintas de entender la política. Ahmadineyad viajó cuatro veces a cada provincia, se volcó en atender las necesidades de la ciudadanía a y alcanzó un nivel de proximidad a la gente impensable para el resto de principalistas o para los reformistas. En esta guerra entre conservadores el perdedor es el pueblo iraní.

-Tan cercano a los iraníes como distanciado de Occidente…

-Cuanto más duras eran las críticas internacionales, más apoyo tenía en la calle. Ahmadineyad habló claro de temas como el Holocausto, nunca negó su existencia, pero el simple hecho de pedir una investigación sobre este hecho histórico fue el comienzo del distanciamiento. También tuvo el valor de enfrentarse a George Bush y su política en la región, esto le otorgó gran popularidad en el mundo árabe y Latinoamérica. Ahora Rohani rehúye de este tipo de polémicas.

-Sus adversarios políticos critican la gestión económica de su Gobierno y dicen que fue incluso más dañina que las sanciones…

– Durante nuestros ocho años de mandato se triplicó la producción de cemento y también crecieron sectores como el del hierro y el aluminio. Las exportaciones de Irán se multiplicaron por cinco entre 2005 y 2013… pero los problemas domésticos comenzaron a raíz de la lucha política. Somos un país poderoso, con reservas suficientes, es inexplicable el hundimiento de la moneda de un día para otro si no tenemos en cuenta los rumores constantes por parte de un sector del régimen. Primero los rumores y luego las sanciones fueron los causantes de la crisis.

 

Hay que concluir la entrevista porque el señor Javanfekr tiene que ver a Mahmoud Ahmadineyad, retirado de la primera línea mediática desde que dejara la presidencia del país.